PAN rompe alianzas

Diálogos imaginarios de la real politik.
-Perdone don Diego, ¿dónde está el pan integral?
-Ya se lo acabaron, joven.
-Pues no duró mucho. Es una lástima, porque no es muy bueno el pan frío y con tanta humedad se siente medio blando. ¿O no?
-Pero hay de gustos a gustos, porque unas personas dicen que se van a dar un banquete con los bolillos chopeados.
-¿Y aquéllos?
-Mire joven, son puros hojaldres, están apartados desde hace mucho. A veces creo que ya nadie los quiere.
-Mmmm. Gracias.

Los Pinos, epicentro

Más allá del entretenido juego de palabras, algo delicado ocurre entre los panistas. Se puede percibir la tensión interna a punto de estallar en una crisis sin precedente.
“Se han roto las alianzas internas”, explican panistas serios que sin darle muchas vueltas al tema, colocan a Los Pinos como el epicentro de la crisis.
Esto va más allá de la incomodidad de representantes de grupos albiazules que contribuyeron en su momento a cobijar los proyectos del PAN como gobierno.
La intranquilidad se mueve en distintos niveles.
La evaluación de la gestión calderonista y su burbuja es duramente criticada por panistas. Aunque sea difícil de creerlo.
Manuel Espino dijo muy en serio que no sabía bien a bien quién iba ganando la guerra del gobierno contra el crimen. Y ese planteamiento es compartido por otros panistas de altos vuelos que ven un desajuste significativo que limita los alcances entre la labor esmerada de la PGR, por ejemplo, pues la policía ministerial anda en el terreno de otros mandos, como son los de la Secretaría de Seguridad Pública, y éstos operan en terrenos donde actúa el Ejército.
En lo económico, preocupa que estén quedando muchos frentes abiertos y que todo dependa de los recursos petroleros. El presidente del empleo está quedando en un mero enunciado. 

Frentes abiertos

Y de la reforma energética ni hablar, pues hay panistas que están convencidos de que el Ejecutivo pudo utilizar sus facultades y sin pasar por el Congreso, tomar una serie de decisiones que le hubieran permitido agarrar la delantera en los cambios que necesita Pemex. Pero perdieron mucho tiempo, dinero y esfuerzo y le dieron al inombrable -al Peje, pues- los elementos suficientes para tronar de origen la famosa búsqueda del tesorito submarino.
Hay panistas, sorpréndase, que están convencidos de que fue un error el nombramiento de Juan Camilo Mouriño como secretario de Gobernación.
Pero lo más grave es que ven un empecinamiento en recrear la réplica del modelo priista en el gobierno calderonista, pero sin el soporte histórico del tricolor.
Y por ello cuestionan, en corto, las alianzas externas del calderonismo, por los altos costos económicos y políticos. De entrada están las alianzas con los líderes del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps, con la poderosa maestra Elba Esther Gordillo y con otros liderazgos. ¿Cuántas diputaciones le va a ceder el PAN al Panal?, preguntan.
El calderonismo no quiere asumir otras responsabilidades. Y deja hacer y deja pasar a su muy estrecho círculo.
Hay panistas que dicen que cuando hablan con Calderón, se muestra poco receptivo. Un tanto cuanto ausente.
Otros aseguran que nunca esperaban el trato que reciben de los calderonistas. Panistas leales y disciplinados sólo han recibido reproches y el desdén de los calderonistas. 

El retroceso

No sólo les preocupa el aislamiento de la burbuja calderonista. A los panistas les preocupa el resultado de la elección de 2009. Ya lo anticiparon Liébano Saenz y María de las Heras y, no se equivocan.
Los panistas no ven cómo parar al PRI rumbo a San Lázaro. Y aunque esperan un desplome en las preferencias del PRD, tampoco están tan seguros de que el revés para los perredistas los dejará fuera de circulación, pues hay un voto duro que el panismo no ha logrado consolidar.
El problema, dicen, es que Calderón anticipó con muchos años la sucesión presidencial al colocar a Mouriño en Gobernación y a Ernesto Cordero en Sedesol. Y lo más grave, la segregación de muchos otros panistas que hoy están alejados, marginados.
Las alianzas internas en el PAN se han roto y difícilmente se reconstituirán.
Se sabe que hay panistas que están considerando sugerirle al michoacano un golpe de timón, para evitar que el barco siga navegando por inercia. Y lo van a decir. 

> Lavaderus est

** Columnómetro del licenciado Aquiles Baeza.
1) Felipe Calderón se va a desconectar lo que resta de la semana. Mucho se comentó en los pinoles que el preciso decidió tomar el verano en serio. Aunque claro, de ocurrir algo extraordinario, dejaría los flotis, los goggles y el esnorquel para acudir presto a la zona de emergencia. Ayer la versión cambió. Dijeron que no se irá de vacaciones, pero que no agendará nada en los próximos días. Bajo esas circunstancias Marcelo Ebrard debe estar atento, porque qué tal y que al number one de Los Pinos se le ocurra asolearse en algunas de las playas del de-efe.
2) ¿Y cuál será el resultado de la consulta que organiza el gobierno capitalino? ¿Ganará el NO? ¿A poco?
3) Jesús Ortega Martínez tiene razón, al PRD no le ayudará en nada la decisión de anular el proceso interno para la dirigencia nacional del sol azteca. Ortega debió ser el dirigente nacional y eso parece que no lo consideró en su momento el grupo del Peje y del propio Marcelo Ebrard. Para 2012 no será suficiente el peso de Encinas para que Ebrard afiance votos en el interior del país; eso sólo se lo podría garantizar “el más Chucho de los Chuchos”. Encinas tonteó a Acosta Naranjo. El comal le dijo a la olla.
4) No hay que perder de vista a Leonel Godoy. Puede ser el fiel de la balanza en la interna perredista. 

** Tarjetazos de la politóloga Melita Peláez.

-Primero fue la Ley Beltrones y se consolidó con reforma electoral y el Cofipe. Ahí viene la petrolera. Para el registro.

Jesús Sánchez Martínez (Recuento Político / EL FINANCIERO)

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