Aquiles Baeza: instantánea del ritual electoral 2016

Sin la intención de caer en la muy gastada figura del adivinador de feria, que anticipa resultados a ojo de buen cubero o por pura intuición, hay que decir con honestidad que nada está escrito sobre el desenlace de las 12 elecciones a gobernador en la que juegan 67 candidatos de partido y 9 independientes, pero sí se puede anticipar que por lo menos en seis se espera una muy fuerte competencia.

Los analistas que tienen buen pulso para el teclazo y la cabeza fría, coinciden en que otras plazas están muy perfiladas en la expectativa de que el PRI conservaría Hidalgo y Zacatecas, podría recuperar Sinaloa y en un descuido hasta Oaxaca, esto debido al bajo peso de los candidatos opositores y a los enredos que se traen entre el PRD y Morena. Tamaulipas tampoco se aprecia muy competida.

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Para el PAN anticipan que el delfín de Rafael Moreno Valle, el candidato Antonio Gali, gane a pesar del enojo de los aliados del sol azteca que esta vez decidieron ir en solitario. Pero Moreno Valle pierde en Hidalgo con su gallito Xavier Berganza.

Las apuestas más fuertes del PRD son sus alianzas con el PAN en Durango, Quintana Roo y Veracruz. No más. Nadie descarta una sorpresa en Chihuahua, pero ya se verá. El problema del PRD son Los Galileos que anticipan que por las alianzas con el PAN el sol azteca va a la marginalidad y el PRI a reposicionarse.

Otra constante en el PAN y PRD son los candidatos reciclados, todos con antecedentes de derrota pero que van por la segunda oportunidad. José Rosas Aispuro, Miguel Ángel Yunes, Martín Orozco, Javier Corral, Adriana Dávila y Francisco Xavier Berganza. Aunque como dice la abuela, nunca segundas partes fueron buenas.

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Aquiles Baeza, experto en prospectiva electoral y también en el juego de la matatena, ofrece una instantánea electoral que resume los ejercicios de los analistas mediáticos más reconocidos.

En Durango la apuesta de la alianza PAN-PRD es fuerte pues José Rosas Aispuro va por una segunda oportunidad. En los comicios de 2010 el entonces candidato panista quedó escasos 1.6 puntos debajo de Jorge Herrera Caldera. Pero hoy Esteban Villegas, el primer abanderado de unidad priista, no la tendrá fácil.

Quintana Roo se complicó para las expectativas del actual góber, que imaginó que las aguas políticas seguirían mansas. Pero como ha ocurrido en otras entidades, al PRI se le salieron del huacal. Esta vez un integrante de la sagrada familia, sobrino del ex gobernador que hoy es secretario de Energía, Carlos Joaquín, se brincó las trancas y puso a temblar a los priistas. Hace seis años la alianza del PRI ganó con 52.42 por ciento de los votos, mientras que el PRD-PT y Convergencia se alzaron con el 26.19 por ciento y el PAN el 15.43, por eso apuestan a que juntando los votos, garantizan tremendo susto a los tricolores.

Veracruz. Los priistas han encendido los focos de alerta y saben que ésta será la elección más ruda de 2016. Pero si bien la alianza PAN-PRD va por todo, no debe dejarse de lado que Morena y su candidato Cuitláhuac García tienen fuerte ascendencia en el sur del estado. La alianza opositora recicló a Miguel Ángel Yunes Linares que hace seis años se quedó a 2.55 puntos de empatar a Javier Duarte de Ochoa. En aquel entonces la alianza PAN-PRD logró 40.99 puntos; el abanderado del PRI ganó con el 43.54 por ciento. Esa vez jugó Dante Delgado que quedó lejos en los 12.9 puntos de votación.

Chihuahua. Es una plaza que tuvo un resplandor albiazul de seis años con Pancho Barrio, pero después el PAN se desplomó y en la última votación estatal quedó 16.36 por ciento debajo de César Duarte Jáquez. Esta vez la competencia la dará el ex líder empresarial que va como independiente, José Luis Barraza. La contienda escalaría a niveles de mayor competencia siempre y cuando Javier Corral –quien tiene puntos débiles muy conocidos y ya perdió- declinara a favor del primero. Pero el contrapeso lo será Morena que no baja a Barraza de ser delfín de Calderón. El PRD prácticamente no pinta.

Aguascalientes. El PAN quiere sacarse la espina y regresar a la casa de gobierno pero no la tiene fácil por los escándalos que dejó Luis Armando Reynoso Femat. Aunque Martín Orozco va por la revancha, enfrentará en la competencia a dos mujeres Lorena Martínez, por los tricolores y Nora Ruvalcaba, por Morena –también reciclada-, que harán muy cerrada la votación. En las elecciones de 2010 el PAN quedó 4.79 puntos debajo del PRI. La participación del PRD ha sido muy marginal.

Las elecciones en Tlaxcala serán de pronóstico reservado no sólo porque van tres mujeres en la competencia sino porque la candidatura del PRI no tuvo los consensos suficientes para hacerla sólida. Y si no que le pregunten a Mariano González Zarur. Aquí todo puede suceder aunque la panista Adriana Dávila ya tuvo una amarga experiencia y va por la revancha.

El PRI podría recuperar Oaxaca. La alianza que hace seis años permitió a Gabino Cué llegar a la gubernatura integrada entonces por el PAN-PRD-PT y Convergencia, se pulverizó. Cué se quedó con los colores de Convergencia y han sido tantos los conflictos en esa administración, en la que el movimiento disidente magisterial ha destacado, que hoy no se ve cómo la alianza PAN-PRD pueda rescatar algo. El PRD se fracturó cuando optó por José Antonio Estefan Garfias, el delfín de Cué, dicen. El prospecto más fuerte Benjamín Robles renunció al PRD y se convirtió en el candidato emergente del PT lo que metió en serios aprietos a los aliancistas. Por si fuera poco, el acuerdo electoral firmado entre Morena y una sección de la CNTE, minó la fuerza de Estefan Garfias.

En ese contexto, Alejandro Murat Hinojosa elevó sus expectativas de votación, ventaja que deberá mantener en los próximos dos meses.

La de Zacatecas es una apuesta que le puede restar muchos votos a la alianza PRD-PAN, en virtud de que los tribunales echaron abajo al gallito de Agustín Basave y quedó como candidato una fórmula local. El PAN sólo va de acompañamiento. El PRD está hecho pinole ya que a pesar de que había gobernado dos sexenios, en la elección de 2010 quedó a casi 20 puntos de distancia del tricolor. David Monreal que tiene una derrota en sus haberes, hoy no pinta, aunque lleva los colores de Morena. Por eso la expectativa es que el PRI retendrá la gubernatura.

Sinaloa es una historia de equívocos del PAN con el ex priista Malova. Pero hoy eso es lo de menos. El escándalo que liga al panismo con El Chapo, que incluye el juicio de desafuero contra la llamada “chapodiputada”, coloca al PAN en el peor escenario.

Tamaulipas es una plaza complicada con la que sueña el PAN. A pesar de las campañas negativas contra dos ex gobernadores y el asesinato hace seis años de un candidato, las últimas votaciones mantuvieron lejos a los albiazules. El candidato del PRI Baltazar Hinojosa no era el que mejor pintaba, lo cual le da una oportunidad a Francisco García Cabeza de Vaca, aunque las preferencias siguen beneficiando al PRI.

Póngase el cinturón de seguridad.

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