Si gana Delfina, agárrese; y si no, también

candidatos mexiquenses

De entre los variopintos pronósticos que se han formulado sobre el desenlace de las elecciones del 4 de junio, nos quedamos con el que anticipa que serán de pronóstico reservado.

Ya no hay dudas de que la final se resolverá entre Alfredo del Mazo y Delfina Gómez, cuyo diferencial en porcentaje de votos tiene el grosor de un pelo de rana. Por esta particularidad hay quien asegura que esta será una final electoral de miedo.

No se trata de refugiarnos en la comodidad dialéctica del “como pudo ser, pudo no ser” para evitar el costo de las equivocaciones.

Los escenarios más socorridos apuntan a que si Delfina Gómez gana las votaciones, entonces si agárrense porque esto será una catapulta para Andrés Manuel López Obrador.

Pero si Delfina pierde, todo se va a tribunales y es muy probable que el tabasqueño culpe de todo a “la mafia del poder”.

En realidad no pasará gran cosa pues como dice Ramón Zurita –en De frente y de perfil-, aunque  López Obrador tendrá que bajarse de la nube, comerse todo lo que dijo de los dirigentes de los partidos de oposición (tres veces) y buscar algunos puentes para mantenerse en la competencia.

Por lo pronto llama la atención que las encuestadoras tengan resultados encontrados. Hasta parece que ofrecen resultados según el sapo la pedrada o que hay gatito encerrado. Al menos eso parece.

Y si no, entonces pues a quién entrevistan porque los resultados son tan extraños como aquellos que dan un virtual empate técnico entre Delfina y Del Mazo –la candidata de Morena un punto arriba-, mientras que a Josefina Vázquez Mota la ven siete puntos abajo y ni se diga a Juan Zepeda que lo ponen 15 puntos atrás de la ex alcaldesa de Texcoco.

Otra encuesta es el lado opuesto. Coloca a Del Mazo cinco puntos arriba de Delfina y al primo lo ven como el invencible; a Juan Zepeda lo ponen 15 puntos abajo del priista y a Vázquez Mota en el sótano literalmente con 21 puntos.

El punto intermedio de las encuestas es el que anticipa un empate técnico con una ligera ventaja del PRI como partido, en cambio como candidatos, Delfina llevaría una tenue ventaja. Pero ya se verá el próximo domingo.

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Así van

Lo que queda claro es que a unos días de las votaciones Andrés Manuel López Obrador no pudo convencer a los partidos de oposición de declinar a favor de Delfina. Y por el tono que uso al acusarlos de “achichincles” de la “mafia del poder”, hace más difícil esperar un acuerdo de alianzas para 2018 liderado por el tabasqueño.

Porque López Obrador acusó a los dirigentes del PAN, del PRD, PT de Movimiento Ciudadano y de Nueva transa (sic) de estar trabajando para @EPN.

El PRD logró una bocanada de oxígeno con Juan Zepeda que se atrevió a confrontar al tabasqueño, lo que abrió un episodio inimaginable. ¡Duro contra el peje! ¡Duro contra el peje! Se escuchó gritar a los perredistas en Nezahualcóyotl.

Otra cosa es el PAN, donde no se explican por qué la caída tan drástica en las preferencias de su candidata. Parece que ni siquiera la aparición pública de Ricardo Anaya y Alejandra Barrales les sirvió.

En el PRI están muy preocupados y les da taquicardia la sola idea de perder ante Delfina.

Y la muestra de que sienten pasos en la azotea fue la decisión de @EPN de diferir unas horas su viaje a Guatemala. Para no dejar solo al primo. Lo de menos es lo que ocurra en Coahuila y Nayarit, dicen.

¿Lo qué viene?

Las consecuencias de las elecciones del próximo domingo son muchas y las hay de chile, dulce y de manteca.

Un punto en el que casi todos los expertos coinciden es que las elecciones mexiquenses (puede ser que también las de Coahuila y Nayarit) se van a judicializar, es decir que aunque los ciudadanos se esfuercen en acudir a las urnas, la última palabra la darán los abogados electorales.

Esto anticipa que los partidos no reconocerán los números que ofrezcan los consejeros de las OPLES.

Los escenarios son tan diversos que le han quitado el sueño a más de un dirigente político. Algunos son considerados de pesadilla.

Luis Carlos Ugalde, de Integralia Consultores, hace una prospectiva de precisión y advierte que si Morena gana en el Estado de México las consecuencias inmediatas serán dos, descontar al PRI para 2018 y la sensación de que AMLO se pueda convertir en Presidente de la República.

Pero también dice que un triunfo de Morena en el Estado de México no significa que AMLO tenga el pase automático para convertirse en inquilino de Palacio Nacional. Y vaya que estas reflexiones acalambraron a más de uno.

Pero ese resultado si influirá en otra plaza donde el PRD se ha debilitado sobremanera, la CDMX. No es por aterrorizar a los solaztequistas pero parece que se les acabó el veinte en la capital del país.

Juan Zepeda se confirma como la opción de liderazgo más congruente que tiene el PRD. Y sigue enrutado a convertirse en dirigente nacional del sol azteca. No hay más.

Otro escenario es que Josefina y el PAN no logren sacar al PRI del Estado de México. Eso sería un tropezón enorme para Ricardo Anaya y sus aspiraciones presidenciales. Sus sueños pueden hacerse añicos.

El PRI no la tiene fácil. Si gana el PRI, aunque sea con una apretada diferencia, aseguraría la tranquilidad de la mayoría del grupo de los Tolucos, pero no más.

La definición de la candidatura presidencial ya no será de @EPN y su grupo.

El timón del PRI lo retomaría la clase política tricolor pero de otras latitudes. El modelo priista como se conoce está agotado.

Si pierde el PRI. Se habrá acabado la carrera política de Enrique Ochoa y Eruviel Ávila. Y ojo, el grupo de los Tolucos puede perder el control de la XXII Asamblea Nacional del PRI prevista para agosto.

Una buena noticia ante esta guerra de encuestas, de descalificaciones, de estrategias diseñadas para apanicar a los electores, es que esta semana terminan las campañas y viene la definición de las urnas.

Puede que esta sea una de las últimas campañas con mecanismos chapados a la antigua, usados por todos los partidos indistintamente y sin pudor. Porque prometieron mucho, gastaron todo y más, y partidos y candidatos mostraron que lo único que les interesa es el poder. Nunca se tomaron la molestia de tocar el tema de la gobernabilidad.

Eso sí, a partir del 5 de junio, entramos formalmente a la carrera por la sucesión 2018.

Lavaderus est

1.- Definiciones. María de Jesús Patricio Martínez, se convirtió ayer en la candidata nahua del Congreso Nacional Indígena (CNI) y del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) a la Presidencia de la República en 2018.

o.o.o.o.

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