Suavecitos con Trump, rejegos con Biden

Jesús Sánchez, periodista independiente // jesama55@gmail.com // Chucho_Sanchez

El contraste de la política exterior de México es muy grande, exageradamente suavecita con Trump y rejega con Biden.

Por eso los expertos se atreven a concluir que la política exterior mexicana se parece cada vez más al queso oaxaqueño, por enredado.

Hasta parece que en Palacio Nacional añoran el trato de Trump. “No vamos a caer en provocaciones de los conservadores”, decía una y otra vez #YaSabenQuien cada vez que Donald Trump presumía que México estaba pagando y con creces la construcción del muro fronterizo.

A unas horas del cambio presidencial en EU, el panorama es inexplicablemente tenso.

Vamos por partes. Para 2021 los expertos coinciden en que la recuperación de México dependerá en gran medida de la reactivación económica de Estados Unidos. Pero en Palacio Nacional siguen apostándole a la recuperación inercial y milagrosa de México.

Es un hecho que los ambiciosos planes de Joe Biden para enfrentar la pandemia y estimular la recuperación en EU y que están respaldados con algo así como 1.9 billones de dólares, nos jalará positivamente y beneficiará indudablemente a la economía de México. El T-MEC es la clave.

Aunque ojo, para no sumar peras con manzanas, hay que distinguir que las remesas que envían nuestros paisanos que trabajan en EU son un tema aparte y no es un logro del gobierno mexicano. No es para presumirlo.

La economía mexicana se recuperará, cierto, pero alcanzaremos los niveles de crecimiento de 2018 hasta dentro de un lustro, o sea hasta el próximo sexenio.

Tres puntos de conflicto

Uno. El 11 de enero los secretarios de Estado, de Energía y Comercio de EU, enviaron una carta a la cancillería y a sus contrapartes en Energía y Economía, en la que hicieron un duro extrañamiento al bloqueo de la inversión privada en materia energética y las medidas que se han tomado para favorecer a los dinosaurios de Pemex y la CFE. Los funcionarios de EU se mostraron preocupados por el incumplimiento de los compromisos de México en el marco del T-MEC, lo cual, dijeron, provoca incertidumbre, daña la inversión en México y afecta proyectos privados que fueron respaldados por Estados Unidos.

El proyecto de gobierno de Biden está sustentado en las energías verdes, mientras en México la generación de energías renovables está muy limitada. Vaya lío.

Dos. El embajador Cristopher Landau se mostró preocupado y hasta frustrado por la indiferencia y falta de cooperación de las autoridades mexicanas en el combate al crimen organizado, especialmente por el rechazo al equipo ofrecido para controlar el tráfico de armas en las fronteras.

De continuar los malentendidos entre los funcionarios de México y EU, los delincuentes van a seguir fortaleciéndose, dijo Landau. Y tiene mucha razón.

Tres. El manejo del tema Cienfuegos traerá consecuencias serias, sobre todo por endosarle a las autoridades judiciales de EU haber inventado el caso. La gota que derramó el vaso fue la publicación del expediente que entregó el gobierno de EU a México de manera confidencial, que además de violar el Tratado de Asistencia Legal Mutua, pone en duda si podrán seguir compartiendo información en las investigaciones del gobierno mexicano contra criminales, dijeron.

Y el colmo, el expediente divulgado por la FGR de su propia investigación tenía cientos de páginas marcadas en negro, lo que terminó como una vacilada. ¿Ton´s?

La pregunta que inquieta de ambos lados de la frontera es qué o quién está motivando el cambio de actitud frente al discurso de cooperación y buena vecindad entre los gobiernos de México y Estados Unidos. ¿A quién le sirve esta tormenta?

Columnómetro de Aquiles Baeza

1.- Ojalá nos equivoquemos pero…

Temen expertos laborales que la mayoría de Morena en el Congreso esté preparando la aprobación de una iniciativa que eliminaría por completo cualquier tipo de subcontratación laboral, lo que acarrearía consecuencias muy peligrosas para México.

Hoy y mañana se reanudan las mesas de trabajo entre iniciativa privada, autoridades y sector laboral para llegar a consensos en materia de subcontratación. Desafortunadamente los pronósticos no son los mejores.

El año pasado se pospuso la aprobación de la iniciativa sobre este esquema enviada por el presidente López Obrador a la Cámara de Diputados.

Se realizaron dos Parlamentos Abiertos y éstos eran los acuerdos por logrados consenso: Uno, que no era necesario prohibir la subcontratación sino diseñar una mejor regulación para erradicar las malas prácticas de esta actividad y, dos, crear un padrón nacional de empresas de subcontratación, que pudiera transparentar y homologar las actividades de dicho sector.

A casi un año de estas negociaciones, el riesgo de que los acuerdos sean ignorados es grande.

Los legisladores de la 4T no admiten que el outsourcing es un recurso que ayuda a evitar una mayor caída en el empleo generada por la pandemia, permite crear trabajos formales, estimular el uso de herramientas digitales y nuevas tecnologías, e, incluso, apoyar a la emergencia sanitaria.

Ya se verá.

Imagen de portada: Archivo de Quadratín.

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