500 años después: luz, sonido y tablaroca

En la conmemoración de los 500 años de la caída de Tenochtitlan y Tlatelolco, es tiempo de que dejemos de tirarnos al suelo para ver quién se compadece y nos consuela en nuestro sufrimiento eterno.

Es tiempo de dejar de vernos frente al espejo como fantasmas lastimeros, llorando nuestra desdicha arrastrada por medio milenio y rumiando un odio sin rostro.

Somos nuestro pasado, pero también nuestro presente y nuestro futuro. Somos el mestizaje que dio paso al encuentro de más de dos culturas; somos un país multicultural que tiene una rica historia. Somos una nación con carácter, orgullosa de sus raíces, que se esfuerza para mejorar el porvenir.

Es tiempo de que dejemos de revolcarnos en el odio, que solo sirve para alimentar la mediocridad y mantener a quienes viven de la polarización como fuente de poder.

Somos mestizos, somos indígenas, somos afrodescendientes y formamos parte de un mundo que ahora navega en el espacio sideral visitando otros mundos, lo que hace cinco siglos nadie imaginaba.

Los pueblos originarios siguen reclamando justicia y los responsables de hacerlo se hacen guajes, en cada periodo electoral les prometen las perlas de la virgen y nada, en un círculo vicioso interminable.

En todo el país, los pueblos originarios siguen enfrentando el olvido, preservando sus raíces con mucha dignidad.

Son muchos los rezagos y pendientes de nuestra moderna sociedad. Estamos dando la batalla para ganarle a la pandemia. Van muchos muertos y parece que a algunos eso no los conmueve. Y no hay recursos para medicinas ni quimio contra el cáncer.

Cada gobierno se apropia de las fechas icónicas para escribir su propia versión de la historia. Está listo el show de luz y sonido.

Se trata de exaltar lo que pudo haber sido y no fue, pero la verdad es que el hubiera no existe.

Esta noche 13 de agosto alguien va a entonar una muy triste canción que tarareamos en los tiempos ceceacheros: “Por mar los vieron llegar…”. Nos va a dar mucha rabia. ¿Y…?

Luego el espectáculo de luz y sonido con un extraño agregado, una maqueta en tablaroca del templo mayor (así en minúsculas), construida en medio del Zócalo, frente al antiguo Palacio de los Virreyes hoy Palacio Nacional donde vive ya saben quién. El Tzompantli ya lo puso Gatell, decían los chinchorreros. Y que conste ningún arqueólogo de prestigio se prestó al show.

Qué bonitas las serpientes emplumadas brillando en los edificios de gobierno capitalino, estrenando cromática.

Y a quién van a sacrificar: ¿a Marcelo, a Monreal, a los del INE o a los del Banxico?

Entre luces led y humo de hielo seco, alguien será el Tlatoani por un día, condenará lo que ocurrió hace 500 años y exigirá que pidan perdón los mismos que hoy lo que no olvidan es la tonadita de las 500 noches de Sabina.  

Curioso que hacen fiesta de la tragedia. Qué importa que el semáforo pandémico esté en rojo o en naranja, ¿van a sacrificar a Gatell o le van a llevar mariachis?

La nota es que la jefa así justificó el cambio de cromática; en aquel momento las cosas eras así, ahora son de esta manera. A ver si así deja de perder votos.

En redes sociales los memes hicieron de las suyas con la miniatura del templito mayor (así en minúsculas).  Salió a relucir otra vez la suavicrema de Reforma, hasta parece concurso para ver cuál es el gobierno más ocurrente.

Y por qué no usaron drones, mapping o rayos laser para recrear el centro ceremonial de Tenochtitlan. Por cierto, ni quien se acuerde de los tlatelolcas.

En fin. La foto del recuerdo envuelta en papel catarsis. Un rato de mentadas y ya.

Por eso frente a lo efímero de las politiquerías, recordemos lo que nos dignifica en este pensamiento traducido del náhuatl por Miguel León Portilla:

“Ve ahí donde enterraste el corazón de Copil y vas a ver un águila devorando una serpiente, porque en tanto que dure el mundo, no acabará, no terminará la gloria y la fama de México-Tenochtitlan”.

Coatlicue, imagen grabada en la placa alusiva a su descubrimiento el 13 de agosto de 1790.

Columnómetro de Aquiles Baeza.

1.- A propósito de la conmemoración de los 500 años, lo mejor que nos pudo haber pasado fue el ciclo de conferencias “En busca de Tenochtitlan y Tlatelolco” que coordinó nuestro respetado Eduardo Matos Moctezuma a través de El Colegio Nacional.

Las conferencias permitieron seguir las huellas de los mexicas de la mano de Matos Moctezuma; el proyecto del Templo Mayor con Leonardo López Luján; los importantes hallazgos en el centro ceremonial a cargo de don Raúl Barrera; la arqueología de Tlatelolco en voz de una autoridad en la materia, Salvador Guiliem y los mexicas conquistando el mundo con Patricia Ledesma. Fue un extraordinario ciclo de conferencias que se agradece infinitamente.

2.- El colmo.

La Gobernadora Nacional Indígena de México, Candelaria Lázaro Lázaro, interpuso un amparo ante el juez de Distrito de Tabasco en turno (9 agosto 2021, folio 1648326) en contra de la resolución del gobierno estatal de Adán Augusto López Hernández, que señala que las autoridades indígenas deben ser electas a través de un cabildo municipal.

Esto, dijo, va en contra de usos y costumbres de las comunidades indígenas, además de que los alcaldes buscarán imponer a delegados afines.

3.- Ale Gutiérrez Campos, recién electa presidenta municipal de León, Guanajuato, se convirtió en la primera mujer en presidir la Coordinación Nacional de Alcaldes panistas.  Solo o en alianza, el PAN gobernará 502 municipios del país, un tercio del total, 13 de los cuales son capitales.

4.- Famosas palabras.

Los derechos especiales de giro (DEGs) no son una moneda, son un activo de reserva internacional. En México, por mandato de ley, los activos de reserva internacional no se pueden usar para pagar deuda. Gerardo Esquivel, sub gobernador del Banxico @esquivelgerardo

Imágenes tomadas de Internet // Coatlicue El Rincón del Chamán.

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