Las fuerzas armadas dan color

Por Jesús Sánchez, periodista independiente // @Chucho_Sanchez

Sin ninguna duda la forma es fondo.  

Y vea si no. El discurso de las fuerzas armadas y la guardia nacional como refrendo a la lealtad hacia las instituciones dio color, el color de la 4T.

Más lopezobradoristas, imposible.

Hace un año, tímidamente -para no exagerar- el general secretario, Luis Cresencio Sandoval, cerraba su discurso con motivo del 110 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana con la frase: “Hoy más que nunca estamos comprometidos con la transformación que está en marcha”.

Pero un año después, el discurso del general secretario presentó un balance de la mitad del sexenio y de lo que viene. Un balance que se nota sobradamente optimista y que poco tiene que ver con los otros datos de la realidad nacional.

El discurso con motivo del 111 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana fue un discurso blindado contra las conjeturas, pero no se salva de éstas.

No faltó quien en redes sociales apuntó que el tono de este discurso respondió a lo bien que les ha ido a las fuerzas armadas en materia presupuestal, de obras, contratos y crecimiento (con la Guardia Nacional) institucional.

Hace un año el discurso del general secretario machacó hasta el cansancio que los soldados, marinos y la guardia nacional “no anhelamos ningún poder”. Y como para no dejar dudas puntualizó que la razón de ser de las fuerzas armadas “está alejada de pretensiones políticas o de otro tipo”.

Pero esta vez se notó un ánimo diferente, abiertamente las fuerzas armadas dieron color.

Para los soldados, marinos y Guardia Nacional es motivo de orgullo “poder contribuir a la transformación que se está viviendo y se avanza con paso firme en el proyecto de nación que usted ha impulsado (refiriéndose a #YaSabenQuién) desde el inicio de su gobierno”.

Y más prospectivo que nunca, el general secretario planteó que a punto de iniciar la segunda mitad del sexenio “ven en la transformación que actualmente vive nuestro país -la 4T-, el mismo propósito de las tres primeras transformaciones, el bien de la patria”.

El general no dejó dudas de lo que cree, que la 4T se enfoca en desterrar la corrupción, procurar el bienestar del pueblo, el progreso con justicia, la igualdad, el crecimiento económico, la educación, la salud y la seguridad entre otros rubros. Más lo que se acumule.

Lo impensable fue sin duda que el general usara la tribuna para promover al gobierno y al partido en el poder: “Como mexicanos es necesario estar unidos en el progreso de la nación que está en marcha”.

El discurso de Cresencio Sandoval dibuja una manera distinta de ver las cosas, la influencia que han acumulado en estos últimos años.

Las fuerzas armadas están dedicadas a tareas multidiciplinarias, que van desde el reparto de tanques de gas domestico, a la construcción y administración de aeropuertos, el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas, una fuerza vigilante para salvaguardar el turismo en el sureste del país. La marina administra aduanas, puertos. Y la Guardia Nacional ya se considera entre los activos castrenses.

Las cifras de las víctimas por la violencia en el país no han bajado. Y no solo eso, trabajos de investigación periodística como el presentado hace unos días por Latinus obligan a los implicados a dar respuestas para abonar a la transparencia y a disipar las conjeturas.

La forma es fondo, insistimos. Hace un año el discurso del general secretario se enfocó en decir que las fuerzas armadas no pretendían convertirse en un cuarto poder, pero hoy es difícil pasar por alto que existe un acercamiento entre gobierno y fuerzas armadas más allá de la institucionalidad y no visto en muchos años.

Cómo estarán las cosas que hay quien sugiere hasta un candidato champiñón.

Juanga tarareaba, “pero qué necesidad”. La mesura y la prudencia siempre caracterizaron a los mandos de las fuerzas armadas. Hoy se les ve en la militancia política, aunque no lo admitan.

Columnómetro del Aquiles Baeza.

1.- Con mucha pena pero hay que decirlo, da flojera la competencia informal por la candidatura presidencial de Morena.

2.- Ni mandada a hacer. No lo tomen a mal pero después de leer El País uno se siente culpable por no haberle reconocido a doña Claudia, como dijo, su contribución al final de la guerra en Vietnam. Nadie lo imaginaba, pero la entrevista nos permitió descubrimos cosas que ni siquiera imaginábamos.

3.- El carnal Marcelo anda de muy bajo perfil, tanto que prefiere guardar silencio frente a acciones reprobables como las de Daniel Ortega, que ha generado duras criticas a la política diplomática de México.

4.- Ricardo Monreal trae su propia campaña, no le dejan de otra. Y si no lo incluyen en las estampitas milagrosas de Palacio, a qué partido brincará. Es pregunta.

5.- Échenle un ojo a la investigación que realizó #Profuturo sobre la inflación a nivel global, en la que destaca que el actual entorno macroeconómico sugiere un escenario de inflación volátil y expansión económica limitada, en el que México y Brasil son los más desfavorecidos.

6.- El Gobierno Nacional Indígena de México (GNIM) que preside Candelaria Lázaro Lázaro, tendrá reuniones con los directores estatales de Cultura del país para contar con un Plan Nacional para la Educación y Certificación en materia de danza y medicina tradicional de los pueblos originarios, el cual se dará a conocer en próximas fechas.

7.- Para quien preguntaba, en La última y nos vamos de Genaro Mejía, destaca la entrevista con Alfredo Fonseca, emprendedor que innovó con artesanías mexicanas y las llevó a diferentes partes del mundo. La pueden ver en Newsletter de LinkedIn o a través de Bar Emprende en YouTube.

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