Masiosare cabalga de nuevo

Por Jesús Sánchez, periodista independiente // @Chucho_Sanchez

Parece que alguien está hurgando en el baúl del añejo nacionalismo oficial para desempolvar uno de los grandes mitos de nuestra historia.

En un descuido veremos al legendario masiosare cabalgando de nuevo, no importa que sea un extraño enemigo.

Ojalá y nos equivoquemos, pero la expectativa de que el desfile militar dedicado a conmemorar la Independencia, sea el marco para que el Presidente fije la posición de México frente a las presiones de sus socios en materia energética y en el marco del TMEC, podría estar más enfocada a explotar el viejo sentimiento antiyanqui para efectos electorales que a dirimir un conflicto económico.

A menos que estén planeando que la pegajosa tonadita del Chico Ché (y La Crisis), “Uy qué miedo”, retiemble en todos los rincones del Zócalo. Cuando hay asuntos mas delicados, dejados al olvido.

En lo que sí coinciden los que saben, es que un manejo inadecuado de este conflicto puede resultar muy costoso para los mexicanos, pues el 80 por ciento del comercio internacional de México se realiza con “nuestros socios” Estados Unidos y Canadá.

Lo grave es que en eso de envolverse en la bandera del nacionalismo oficial salpica a muchos mexicanos qué por ejercer su derecho constitucional a la libertad de expresión, son etiquetados con el sanbenito de la traición a la patria.

Este episodio recuerda las arengas y anuncios espectaculares que desde hace décadas adornan la isla de Cuba para advertir a los estadounidenses ¡Yanquis go home! ¡No les tenemos absolutamente ningún miedo!

Hay que decir que el discurso antiyanqui de Maduro ha venido a menos desde que le retiraron a Venezuela algunas sanciones para dialogar sobre la compra de petróleo. Y qué creen, el famoso pajarito no ha dicho ni pío.

Como sea los estudiosos del nacionalismo mexicano tienen claro que “la vocación antiyanqui de la prédica nacionalista siempre se distinguió por su ambigüedad, no por su radicalismo” (Bernardo Mabire Ponce, Dilemas del Nacionalismo Oficial Mexicano, El Colegio de México).

Tampoco puede soslayarse esta idea acuñada hace mucho tiempo, que “dentro de los límites de un acuerdo tácito, por largo tiempo funcional, los Estados Unidos toleraban las peroratas a sabiendas de que no había razón para creerlas al pie de la letra, en tanto que México sabe que en sus peores crisis puede contar con el respaldo financiero de su aliado secreto” (Mabire Ponce, Dixit).

Pero como están las cosas los sospechosistas están seguros de que en el cuarto de guerra de Palacio Nacional no faltó el ocurrente asesor que habría comentado que el pleito con Estados Unidos les “cayó como anillo al dedo”. Como la pandemia.

Se trata de un tema de entretenimiento de largo aliento.

En lo interno los proyectos estrella de la 4T no han salido como lo esperaban.

El aeropuerto Felipe Ángeles es uno de los más solitarios del mundo, nadie vuela; la refinería Dos Bocas se inauguró sin que aún se procese un litro de gasolina (si acaso producirá algo en el año 2025, ya para entonces Rocío Nalhe tendrá otras prioridades).

El Tren Maya además de que cada vez es más caro es un proyecto de turismo invasivo, tóxico para la naturaleza y demoledor de la riqueza arqueológica.

Por eso las banderas de las controversias contra la política energética de México les dio un motivo para revivir aquello de que el viejo nacionalismo es el nuevo nacionalismo.

El mito ancestral es estar, tan lejos de dios y tan cerca de Estados Unidos.

Parece que ya se olvidó que Donald Trump acusó de todo lo peor a los mexicanos, nunca se cansó de advertir que México pagaría el muro fronterizo y pese a agradecerle a AMLO el despliegue de miles de guardias nacionales para detener el flujo migratorio, declaró que nunca había visto a un presidente doblarse tan rápido. Y éste apechugó.

Con Joe Biden la relación cambió, el compromiso fue que el gobierno de Estados Unidos no vería ni trataría a México como patio trasero, en cambio AMLO desdeñó la Cumbre de las Américas por no correr invitaciones a los presidentes de Cuba, Nicaragua y Venezuela. ¿Ganó algo México?

Biden le pasó la factura a AMLO y tras un muy breve encuentro en la Casa Blanca, trascendió el compromiso de que México destinará mil 500 millones de dólares para reforzar la infraestructura de la frontera, lo que para algunos es el equivalente a pagar el muro. Luego vino la detención de uno de los capos más buscados por EU, por iniciativa de la DEA, a cuya extradición le están dado muchas largas.

Una semana después del encuentro en Estados Unidos vinieron los reclamos contra el incumplimiento de reglas de la CFE y Pemex, a los que se sumó Canadá.

Se espera que sea a finales de octubre cuando se conozca el resultado de las consultas. Y si no hay arreglo, se van a panel de diferencias. Los observadores apuntan que el costo económico de la controversia sumaría cerca de 30 mil millones de dólares, casi la totalidad de las inversiones esperadas para 2022.

A todo esto, ¿y las remesas apá?

El experto más indicado para representar a México tendría que ser Ildefonso Guajardo, quien en realidad fue el principal negociador del actual T-MEC, Jesús Seade llegó cuando la mesa estaba puesta. ¿O no?

Tome nota, en México el cambio sexenal ocurrirá en 2024, también en Estados Unidos se realizarán elecciones. Aún envuelto en la bandera nacionalista, no se lo digan a nadie pero parece que el gobierno de la 4T ya tiene candidato.

Enrique Peña Nieto, Donald Trump y Justin Trudeau firmaron el Tratado entre México, EU y Canadá. |AFP

Columnómetro de Aquiles Baeza

1.- Y luego se quejan de las sanciones del tribunal y del INE.

El carnal Marcelo navega en las aguas del cañón del Sumidero, mientras que Claudia atiende todo menos la crisis de movilidad en la CDMX y Adán anda buscando hacerse cargo del paraíso de la 4T.

2.- Ya se sabe, ya se supo que cualquiera que sea nombrado nuevo Secretario de Educación Pública dará igual, porque con Delfina Gómez ni para tras ni para adelante y de Esteban Moctezuma ya nadie se acuerda.

3.- La alianza por México podría dar la sorpresa con un candidato plural.

La elección se hará entre Ana Lilia Herrera, Alejandra del Moral y Ernesto Nemer del ala tricolor, mientras que Enrique Vargas y Laura Rojas pintan el lado albiazul.

4.- En el caso de Coahuila ya le bajaron los humos a Armando Guadiana, el rey del carbón. Todo por hacerse amigo de Monreal.

5.- El subsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía Berdeja no la tiene fácil en Coahuila, sobre todo con los ganaderos lecheros enojados.

6.- Pronostica AMLO que la inflación comenzará a ceder en octubre. Ajá.

Imagen de portada: Quadratín

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