Tec&Com2020 // Aprende en casa: ¿Desarrollo o paliativo?

Por José Alfredo Pulido Ponce, especialista en Comunicación Estratégica @japponce j.a.pp@hotmail.com

México no ha podido integrar del todo las TIC al proceso educativo, desarrollar un modelo de alfabetización digital que active y potencie nuevas capacidades y habilidades de docentes y estudiantes. Hoy, de cara a la pandemia, las precariedades salen a relucir en toda su magnitud.  

No contar con herramientas y haber desarrollado habilidades suficientes para enseñar y aprender en línea, debilita la calidad de la educación y la capacidad digital de niños y adolescentes. De plano, estamos muy atrasados en el cumplimiento del compromiso de insertar al país en la Sociedad de la Información y el Conocimiento.

La pregunta que todos los padres de familia se hacen hoy es si el gobierno tiene una política educativa digital que ayude a sus hijos, que fortalezca su aprendizaje, o lo que vemos, con acciones como Aprende en Casa, son sólo improvisaciones, ocurrencias, ineficiencias y paliativos para salir al paso ante la magnitud de crisis social, de salud y educativa en que nos ha puesto la pandemia del COVID-19.

La precaria integración de las TIC a la educación es una realidad -dada la ausencia de una política transparente, de corto y largo plazo, en la materia- que pone en riesgo no sólo al sistema educativo en su conjunto, sino la formación de más de 36 millones de alumnos.

Es notorio e inaceptable la poca preparación estratégica del sistema educativo para enfrentar el reto que la realidad impone. Más allá de la escasa o nula atención al tema de las TIC en la educación, del pasado hemos heredado deficiencias y negligencias que magnifican la pobre capacidad de respuesta de esta clase de programas, que prometen ilusamente el aprendizaje del estudiantado, así como la mejor coordinación entre padres y maestros.

Son variadas las deficiencias y negligencias del sistema educativo digital:

  • Falta de capacitación docente para incorporar tecnologías de la información a la experiencia pedagógica. Además, el programa de capacitación que se activó para el personal docente, a través de las plataformas digitales de Google y Microsoft, pone en riesgo la seguridad de la información y abre la posibilidad para su explotación comercial.
  • Falta de una política para estimular el acceso a internet (conectividad) y habilidades digitales con fines educativos: Casi 40% de estudiantes carecen de este servicio, de acuerdo con la EDUTIH, 2019. Al día de hoy, sólo se abrieron 11 millones de cuentas de estudiantes en todo el país, pero sólo el 25% han tenido conexión para participar en el programa Aprende en casa.
  • En su gran mayoría, las escuelas del sistema educativo carecen de infraestructura TIC y programas para su incorporación. Por ejemplo, en el sexenio pasado en Puebla se entregaron más de 62 mil computadoras y 302 mil tabletas, pero poco se sabe dónde están y de su conexión actual con los procesos de enseñanza-aprendizaje.
  • La capacidad de los servidores destinados a la educación es insuficiente para dar acceso simultáneo a millones de usuarios.
  • Pobre estrategia para la producción de contenidos digitales adecuados para garantizar la enseñanza de los planes escolar; y dependencia de “aliados de la educación” privados como: Google, YouTube, Microsoft, Khan Academy, Fundación Carlos Slim, entre otros.
  • Carencia de guías efectivas para que los maestros y padres de familia acompañen a los alumnos en los procesos de enseñanza-aprendizaje de estudiantes.

Estas debilidades del sistema operado por la SEP, genera un alto costo para estudiantes de zonas urbanas por la falta de conexión y limitado acceso a equipos, pero, previsiblemente, será mayor para quienes no cuentan con recursos para acceder a la educación en línea o a distancia, y/o con padres con carencias educativas que dificultan el apoyo.

Oportunidades Tic

Sin embargo, no todo está perdido. Los datos son sólo indicativos del reto que nuestro país tiene para que las TIC representen una verdadera oportunidad para el aprendizaje y el conocimiento de todos. Está claro que el avance parejo en el aprendizaje sólo será posible si los recursos TIC que hacen falta se ponen a disposición del sector que carece de ellos y se les alfabetiza para su más amplio uso. Esa es una obligación de Estado.

La oportunidad se debe materializar con componentes como la inversión física en las escuelas, conectividad de banda ancha, software, equipamiento, desarrollo de habilidades, capacitación y planes de estudio flexibles y una nueva organización dentro del sistema.

Ningún niña o niño, ni en el campo y en la ciudad, debería quedar al margen frente al nuevo modelo educativo que necesariamente tendrá que activarse luego de la pandemia. Sólo así se podría avanzar, evitando la exclusión, estimulando el progreso social y económico, así como el aumento del bienestar. Que el mundo nuevo porvenir así sea.

Imagen de portada: Tomada de Internet.   

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