Y ahora, divididos en bloques

Jesús Sánchez, periodista independiente // @Chucho_Sanchez

La noticia de que el gobierno de Colima se declaró en quiebra técnica pues hoy no tiene fondos ni siquiera para pagar su nómina, debió encender los focos rojos del gobierno central, ir al diagnóstico y diseñar planes para evitar que ocurra lo mismo en otras entidades del país.

Pero la respuesta fue otra, seguramente la que esperaba el gobernador Ignacio Peralta, el rescate de la 4T para cerrar el sexenio. En septiembre entrega el gobierno a Morena.

El argumento de Peralta de que se quedaron sin fondos por cumplir con la Ley de Disciplina Financiera se queda corto, pues en otras latitudes como Querétaro el gobernador Francisco Domínguez anunció que la entidad pagó al cien por ciento su deuda que también heredó de otros tiempos y no quebró.

La pregunta es qué habría pasado si otro gobierno, fuera del bloque de la 4T se hubiera declarado en quiebra.

La crisis económica acentuada por la crisis sanitaria de la pandemia está llevando al extremo a la mayor parte de las entidades del país, que además enfrentan sistemáticos recortes en las transferencias federales. Tan solo el año pasado las participaciones federales pagadas se redujeron 11.3 por ciento, este año el recorte fue por unos 108 mil millones de pesos. Y viene el 2022.

Las elecciones de junio de 2021 recompusieron el mapa geopolítico nacional, que en términos de alternancia debería ser buena noticia, pero lo que vemos es una mayor polarización pues los gobiernos estatales se agruparon en bloques.

Por un lado está el bloque de gobernadores afines al régimen de la 4T y enfrente, otros bloques que pese a su diversidad ideológica están perfilando una alianza contrapeso del poder.

Al menos son dos efectos inmediatos de esta recomposición.

Desaparece Conago pues dejó ser el interlocutor de los gobernadores con el gobierno federal. En realidad es el retorno al estatismo centralizado en el que la batuta la lleva el presidente de la República.

Lo más preocupante, que la muy esperada Reforma al Pacto Fiscal Federal, la cual tímidamente venía apoyando Arturo Herrera, podría quedar en el limbo. Sin dar razones técnicas, los gobernadores de Morena tomaron distancia de la reforma fiscal, y anunciaron que no irán ni a la esquina con los opositores “pedinches y peleoneros”.

Así los reacomodos

El de Morena es el bloque más grande pues tendrá la representación de 17 estados, a saber, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Ciudad de México, Colima, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Morelos, Nayarit, Puebla, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas.  

Si bien gobernarán en conjunto a 58.4 millones de mexicanos, aportan el 49 por ciento del PIB, recibirán el 50 por ciento de las participaciones federales pero también tienen obligaciones pues su deuda subnacional es equivalente al 42.4 por ciento del total.

El segundo bloque es el de los gobernadores del PAN localizado principalmente en los estados del Norte y del Bajío, a saber, Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Querétaro, Quintana Roo (en alianza con el PRD), Tamaulipas y Yucatán.

Y el tercero en importancia es lo que queda del otrora partido casi único en el poder, el PRI: Coahuila, Hidalgo, Estados de México y Oaxaca.

La cuarta fuerza la ostenta Movimiento Ciudadano con Jalisco y Nuevo León.

Y en solitario va la alianza PT, PVEM con San Luis Potosí.

En el caso de la Alianza Federalista que incluye a gobernadores del PAN, PRI y PRD, está en proceso de ajuste mientras los nuevos gobernadores asumen sus funciones.

Por ahora nadan de a muertito pero se espera que los gobernadores de Hidalgo, Omar Fayad; el mexiquense, Alfredo del Mazo y el oaxaqueño, Alejandro Murat, definan su participación en la Alianza Federalista. ¿O no?

Tapadores baches

Las cosas se complican cada vez más; el Insabi está a años luz de darnos un sistema de salud como el de Dinamarca; los recortes presupuestales a estados y municipios han minado los temas de seguridad; la desaparición de fideicomisos ya se siente y los estados están empobreciendo.

Ahora viene un proyecto federal para tapar baches, y los mal pensados creen que las fuerzas armadas, además de distribuir tanques de gas, construir aeropuertos y el Tren Maya, podrían dedicarse a tapar baches. Esas partidas serían retenidas por el gobierno central.

En septiembre, sin que se le vea fin a la pandemia, comienza la discusión en el renovado Congreso sobre el presupuesto federal para 2022. Saldrán chispas.

Columnómetro de Aquiles Baeza

1.- Chismorreo de lavadero en la Cancillería.

El autor del texto oficial en el que ventanea al escritor Jorge Hernández por haber incurrido en “comportamientos graves y poco dignos de una conducta institucional”, razón para despedirlo como consejero cultural en la embajada de España, no aguantó la presión de las benditas redes sociales.

Y juzgó que los lectores debíamos saber que no cesó al escritor por el artículo que publicó en Milenio sino por expresarse muy mal de su ex jefa, la embajadora. Chan chan chan.

Demasiado tarde pues en medio del escandaloso chismorreo, quedó la percepción de que el bofetón que le propinaron a don Jorge desde la Cancillería, fue por decir lo que piensa y por leer lo que quiere, nomás.

Muchos vieron en el artículo, “Por placer” una saludable crítica a Marx Arriaga, a quien ya Juan Villoro le había dado una repasada por su afán de etiquetar de capitalistas burgueses a quienes disfrutamos de leer por placer.

Como en todos los chismes surgieron suposiciones de que el señor Arriaga hizo entripado institucional y su queja hizo eco en lo más alto de Palacio desde donde se habría escuchado una sonora voz ordenando: “córtenle la cabeza”.

Lo que nadie dice es quién decidió hacer público este chismoso episodio. ¿Se habrá enterado Marcelo?

https://www.milenio.com/opinion/jorge-hernandez/agua-de-azar/por-placer

2.- Citando a William Blades, el escritor Jorge F. Hernández pasó lista a los enemigos de los libros: el fuego, el agua, el polvo, los ratones, cucarachas, cierto tipo de hongos y la ignorancia. Faltó la estulticia por la ideologización, añadió.  (En el programa de Gabriela Warquetin, en la WRadio).

3.- ¿Ya renunció José Luis Vargas Valdez como se lo sugirió el ministro Arturo Zaldívar?

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